03/28/20

22:42

Por: . | Fuente: santiebeati.it

Obispo

Martirologio Romano: En Poitiers, en Aquitania, en Francia, san Guillermo Tempier, obispo, que, prudente y firme, defendió contra los nobles la Iglesia a él encomendada, ofreciendo en su persona un integérrimo ejemplo de vida. (1197)
No tenemos muchas noticias acerca de san Guillermo Tempier, pero su memoria estuvo desde el origen ligada al 29 de marzo y así la reporta el Martirologio Romano.

Se desconoce cuándo y dónde nació, se cree que en Poitiers (Francia), porque era Canónigo Regular en San Hilario de Poitiers, fue elegido obispo de esa ciudad en 1184, como lo prueba un documento de ese año.

Es recordado por su valentía en la defensa de los derechos y bienes de su diócesis; esto también se sustenta en un documento de 1185, que lo señala como defensor contra los perseguidores de la Diócesis, y dotado de viril paciencia.

En 1191 aparece como «Guillermo el fuerte», en ese año obligó a una de sus vasallos a prestarle el debido homenaje; no hay que olvidar que era la Edad Media, y las costumbres generales de la época obligaban a asumir actitudes, para nosotros hoy incomprensibles.

Después de trece años de intenso episcopado, murió el 29 de marzo de 1197, y fue enterrado en la iglesia de San Cipriano. Guillermo Tempier, el obispo que en vida fue fuertemente confrontado por los notables de la diócesis, de muerto fue honrado como santo; señal de que, además de la energía expresada en la conducción administrativa y política de la diócesis, en el campo pastoral fue un gran obispo, atento a la vida espiritual de sus fieles, para quienes era un ejemplo íntegro.

El pueblo de Poitiers se dirigía a su tumba para ser curados de hemorragias.

responsable de la traducción: Xavier Villalta

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22:42

Por: . | Fuente: praemonstratensis.co.uk

Obispo

Martirologio Romano: En Wismar, en la región de Holstein, en Alemania, san Ludolfo, obispo de Ratzeburg y mártir, que por defender la libertad de la Iglesia fue aherrojado, por mandato del duque Alberto, en una reducida cárcel, donde quedó tan agotado corporalmente que, al ser liberado de prisión, partió hacia el Señor. (1250)
Nada se sabe de los primeros años de vida de Ludolfo. Se incorporó a la Orden Premostratense en la Catedral Norbertina de Ratzeburg, donde fue tesorero antes de ser elegido obispo de Ratzeburg en 1236. Fue reconocido por su vida religiosa ejemplar y poderosa predicación de la Palabra de Dios. También fundó una comunidad de hermanas premostratenses en Rehna. Pero Ludolfo es quizás más recordado por su valiente defensa de los derechos y propiedades de la iglesia ante los codiciosos ataques Alberto duque de Sajonia. Uno de los planes del duque era demoler la catedral, situada cerca de su castillo, y transformar el lugar en un jardín. Ludolfo se opuso al plan.

Mientras realizaba un viaje oficial, acompañado tan sólo por un pequeño cuerpo de seguridad, fue capturado por hombres del duque Alberto, encadenado, escupido y tratado con absoluta brusquedad. Esa noche, estando atado de pies y manos, sin piedad alguna lo dejaron afuera en pleno bosque, siendo víctima de los enjambres de mosquitos. Luego fue encarcelado y finalmente puesto en libertad. Ludolfo llevaba todos sus sufrimientos con paciente determinación. Ante el temor de volver a Ratzeburg donde el duque Alberto tenía ahora un control totalitario, Ludolfo se refugió con el príncipe Juan de Mecklenburg en Wismar.

Fue durante este exilio que Ludolfo, agobiado por las enfermedades sufridas en la prisión y por su avanzada edad, cayó gravemente enfermo. Él celebró su última Misa un Jueves Santo. Sus últimas palabras fueron: "Oh Dios grande y bueno, permite a este tu siervo inútil, pertenecer junto a ti por toda la eternidad". Murió el 29 de marzo 1250.

Su cuerpo fue devuelto a Ratzeburg para el entierro. Cuando la procesión pasó por Schlagsdorf, se dice que las campanas de la ciudad empezaron a tañir completamente solas. Ya en territorio del Duque, el cuerpo de Ludolfo fue llevado en hombros, desde el puente hasta la Catedral, por los nobles de Ratzeburg, Sus hermanos de la orden llevaron el cuerpo al interior del templo, donde se encontraba su lugar de descanso final.

Ludolfo es honrado como obispo y un mártir de los derechos y la libertad de la Iglesia. Se le representa con las insignias de un obispo, portando las cadenas que lo ataban en la prisión y la palma del martirio. Fue canonizado en el siglo XIV.

responsable de la traducción: Xavier Villalta


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22:42

Rey de Gales

Su nombre no consta en el Martirologio Romano actual


Propuso matrimonio santa Gladys, la hija de Brychan de Brecknock.

Cuando Brychan se negó, él la secuestró, y se cuenta que los primeros años de su matrimonio no fueron muy ejemplares que digamos.

Padre de San Cadoc quien fue los convenció a Gundleus y a Gladys que dejaran su forma de vida, y sigan un camino religioso.

Ingresó a un monasterio en Newport, Monmouthshire.

Ya muy mayor se volvió un ermitaño en Gales.

Una catedral anglicana se dedica a él en Newport, Gwent, Gales.

La fiesta de Gundleus y de su mujer es hoy.

¡Felicidades a quien lleve este nombre!

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17:04

SAN MARCO DE ARETUSA

OBISPO




Conmemoración de san Marcos, obispo de Aretusa (actual Er Rastan), en Siria, que durante la controversia arriana no se desvió lo más mínimo de la fe ortodoxa y, bajo el emperador Juliano el Apóstata, fue perseguido. San Gregorio Nacianceno lo saludó como varón eximio y santísimo anciano. (364)

La Iglesia oriental conmemora en este día a San Marco, obispo de Aretusa en el Monte Líbano, Baronio.


La confesión de fe de San Marco es en sí misma intachable, pero entre los anatemas que le siguen hay un pasaje ambiguo que puede fácilmente entenderse en sentido herético. 

De todas maneras, los elegios que le tributan San Gregorio Nazianceno, Teodoro y Sozomeno al relatar sus sufrimientos, nos hacen concluir que aun cuando se manchó en algún tiempo con el semi-arrianismo, se adhirió en seguida a la estricta ortodoxia y expió completamente cualquier anterior vacilación. 

Durante el reinado del emperador Constantino, Marco de Aretusa demolió un templo pagano y construyó una iglesia, convirtiendo a muchos a la fe cristiana. 

Al hacer esto, se granjeó el resentimiento de la población pagana, que, sin embargo, no pudo vengarse mientras el emperador fuera cristiano. 

Su oportunidad llegó cuando Juliano el Apóstata ocupó el trono y proclamó que todos aquellos que hubieran destruido templos paganos deberían reconstruirlas o pagar una fuerte multa. 

Marco, que no podía ni quería obedecer, huyó de la furia de sus enemigos, pero enterándose de que algunos de sus fieles habían sido aprehendidos, regresó y se entregó. 

El anciano fue arrastrado por las cabellos a lo largo de las calles, desnudado, azotado, arrojado en una sentina de la ciudad y después entregado al arbitrio de jóvenes escolares para que lo punzaran y desollaran con agudos estiletes. 

Ataron sus piernas con correas tan apretadas, que le cortaron la carne hasta el hueso, y le arrancaron las orejas con pequeños cordeles. Finalmente, lo untaron de miel y encerrándolo en una especie de jaula, lo suspendieron en alto al medio día, bajo los ardientes rayos del sol de verano, para que fuera presa de avispas y moscones. 

Conservó tanta calma en medio de sus sufrimientos que se mofó de sus verdugos por haberlo elevado más cerda del cielo, mientras ellos se arrastraban sobre la tierra. 

A la larga, la furia del pueblo se tornó en admiración y lo dejaron en libertad, en tanto que el gobernador acudía a Juliano para recabar el perdón. 

Eventualmente, el emperador lo concedió, diciendo que no era una deseo dar mártires a los cristianos. Aún lo retórico pagano, Libanio, parece haberse dado cuenta del que la crueldad que provocó tal heroísmo solamente fortaleció la causa cristiana, e imploró a los perseguidores que desistieran en su persecución. 

Nos cuenta el historiador Sócrates que la población de Aretusa quedó tan impresionada con la fortaleza del obispo, que muchos pidieron ser instruidos en una religión capas de inspirar tal firmeza, y que muchos de ellos abrazaron el cristianismo. 

Así Marco fue dejado en paz hasta el fin de su vida y murió durante el reinado de Joviano y el de Valente.

Hermanos Franciscanos

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