09/15/21

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Por: . | Fuente: «Vidas de los santos», Alban Butler

Obispo

Martirologio Romano: En Cándida Casa, actual Whithorn, en la región de Galloway, en Escocia, conmemoración de san Ninian, obispo, bretón de nacimiento, que llevó el pueblo de los pictos a la verdad de la fe, y fundó allí una sede episcopal. ( c.432)
La Iglesia de Escocia y las diócesis inglesas de Hexham y de Lancaster, celebran en este día la fiesta de san Ninian, «el primer personaje auténtico que se pueda encontrar en la sucesión de misioneros escoceses», de quien tenemos informaciones dignas de confianza en un breve párrafo de la «Ecclesiastical History» de Beda: «Los pictos del sur -nos dice el historiador-, que habitan a este lado de las montañas, habían olvidado desde tiempo atrás los errores del paganismo para abrazar la verdad, gracias a las predicaciones de Ninias, un obispo muy venerable y un hombre santo de la nación británica, que había sido instruido en la fe y en los misterios de la verdad en la misma Roma.

Su sede episcopal, que lleva el nombre de San Martín el Obispo, y que es famosa por la iglesia dedicada a él (y en la que descansan los restos de Ninias y de otros santos), se encuentra ahora en posesión de la nación inglesa. El lugar pertenece a la provincia de los bernicianos, y a la iglesia se le llama, por lo general, la Casa Blanca, porque Ninias la construyó con una piedra de ese color, poco conocida entre los británicos». San Beda declara, en forma definitiva, que san Ninian era británico y no hay razones para pensar que haya estado siquiera en Irlanda, a pesar de que algunos escritores e historiadores irlandeses le han identificado con Moinenn de Cluain Conaire en el condado de Kildare.

En el siglo doce, san Aelredo nos proporciona nuevos detalles sobre la vida de san Ninian y afirma que tuvo en sus manos «un libro con relatos de su vida y milagros, escrito con un estilo bárbaro». Sin embargo, la biografía que nos dejó Aelredo tampoco es digna de confianza. El autor afirma que san Ninian fue el hijo de un caudillo de los británicos cumbrios, convertido al cristianismo y que envió a su hijo a estudiar a Roma. Allá pasó algunos años, pero antes de regresar a su país para predicar el Evangelio a sus compatriotas fue consagrado obispo por el Papa. En su viaje de regreso, pasó por Tours, donde conoció a san Martín, quien le dispensó su amistad. Ya por entonces, Ninian tenía la intención de construir en su tierra una iglesia de piedra semejante a las que había visto en Roma y, con este propósito, contrató algunos albañiles de los que trabajaban para San Martín. Cuando estuvo en su país, estableció su sede y edificó su iglesia en el lugar que ahora se conoce como Whithorh o Whitern en la región de Wigtownshire. Aquel sitio se hallaba en una lengua de tierra que se metía en el mar y sólo por el norte podía llegarse a él a pie. Ahí fue donde se construyó la primera iglesia de piedra que hubo en Gran Bretaña, según dice el historiador Aelredo. Es posible que aquella famosa iglesia fuese la primera construida en piedra en la región de Strathclyde, pero ciertamente no fue la primera de la Gran Bretaña. Desde un principio se le dio el nombre de Casa Blanca (Whitern); fue el centro de la fundación eclesiástica de Escocia y, hasta hoy, el nombre oficial de la diócesis católica de Galoway, es el de Candida Casa.

La abadía adjunta llegó a ser el Gran Monasterio desde el cual san Ninian y sus monjes partieron a predicar no sólo a los británicos de los alrededores, sino también a los pictos de la antigua provincia romana de Valencia. Es posible que hayan penetrado incluso más allá de Grampians, hasta donde habitaban los pictos del norte. La misión de los monjes entre los pictos tuvo éxito gracias a que san Ninian devolvió la vista a un caudillo local ciego. al que convirtió después.

Gran número de británicos y de pictos recibieron el bautismo, y Ninian consagró obispos para que atendieran a los fieles. San Aelredo relata muchos milagros por los cuales san Ninian confirmaba la autenticidad de su mensaje. Gracias a la fundación de Whitern, fue considerable el efecto que ejerció san Ninian en el cristianismo de los celtas; en cambio, su éxito entre los pictos fue menor y de muy corta duración, puesto que san Patricio, en su carta a Coroticus se refiere a ellos como apóstatas. De todas maneras, se puede decir que abrió camino para las actividades de san Colomba y san Kentigern, y aun se ha sugerido que contribuyó al establecimiento de la fe en Gales, al convertir a los miembros de la familia Cunedda, quienes procedían posiblemente del distrito de Kyle, en Ayrshire.

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Por: . | Fuente: ar.geocities.com/misa_tridentina01

Mártir Laica

Martirologio Romano: En Praga, en el territorio de Bohemia, santa Ludmila, mártir, duquesa de Bohemia, que como responsable de la educación de su nieto san Wenceslao, procuró infundir en su ánimo el amor de Cristo, hasta morir estrangulada por la conjuración de su nuera Drahomira y otros nobles paganos (921).
Santa Ludmila fue la primera santa checa. El monje Cristian dice de ella: "Era piadosa y mesurada, colmada de cariño. Generosa en limosnas y en oraciones nocturnas perseverante".

Ludmila nació probablemente en el año 860 y a la edad de 14 años se casó con Borivoj, el primer príncipe del Estado premislita cuya existencia está comprobada por las fuentes históricas.

Ludmila vivió con Borivoj en Levy Hradec, lugar fortificado sobre el río Vltava, situado al norte de Praga. En la acrópolis de Levý Hradec se yergue la iglesia de San Clemente, la más antigua construcción cristiana en Bohemia. Debajo del suelo de la iglesia, remodelada sucesivamente en los estilos gótico y barroco, se han conservado los restos de la rotonda construida por Borivoj.

El príncipe Borivoj y su comitiva fueron bautizados en el año 863 por el arzobispo moravo, San Metodio, en la corte del príncipe de la Gran Moravia, Svatopluk. Metodio envió a Bohemia a su discípulo, el sacerdote Kaich, para divulgar la fe cristiana. A la princesa Ludmila le correspondió un notable papel en la propagación del cristianismo. Las leyendas religiosas la describen como una cristiana piadosa, a diferencia de su nuera Drahomíra, descrita como una obstinada pagana.

La historia del monje Cristian, "La vida y el martirio de San Venceslao y su abuela Sta. Ludmila", escrita en latín, reza: "Drahomíra es comparable a aquella Jezabel que en su saña asesinaba a los profetas". Mientras que sobre la princesa Ludmila el religioso afirma: "Remediaba a menudo la miseria de los pobres, prestaba ayuda, alimentando a los hambrientos, refrescando a los sedientos, vistiendo a los forasteros e indigentes. Lo testimonian también los sacerdotes de los que cuidó tan abnegadamente como si fueran sus hijos."

El monje Cristian alude también a la viudez de Ludmila. La princesa perdió bastante temprano a su esposo. Borivoj murió antes de cumplir los cuarenta años. Al trono subió su hijo Syptihnev, y posteriormente Vratislav que murió en el año 921. En ese mismo año se desencadenó el enfrentamiento entre la princesa Ludmila y su nuera Drahomíra. Las leyendas religiosas describen el enfrentamiento entre Ludmila y Drahomíra como la lucha entre el cristianismo y el paganismo, pero los historiadores insisten en haberse tratado de la lucha por el poder en el Estado premislita. Drahomíra optó por una solución cruenta mandando matar a su rival. Ludmila fue asesinada en su sede de Tetín, en los alrededores de Praga, un sábado 15 o domingo 16 de septiembre del año 921.

Los asesinos de Ludmila irrumpieron en su aposento y a pesar de sus sentidas imploraciones la estrangularon. En la iconografía gótica, Ludmila suele ser retratada con el atributo de su muerte mártir: un chal blanco rodeándole el cuello.

La princesa Ludmila murió a la edad de 61 años. Se decía que en torno a su sepultura se producían milagros. De la tumba se exhalaba un agradable aroma, y de noche, muchos vieron cirios y antorchas ardiendo. Por eso la asesina Drahomíra mandó construir sobre la sepultura la iglesia de San Miguel para que los milagros se atribuyeran a él y no a la difunta princesa Ludmila.

Al asumir el poder el príncipe Venceslao, ordenó trasladar el cuerpo de su abuela Santa Ludmila a Praga y sepultarla en la basílica de San Jorge, en el Castillo de Praga. Ello ocurrió en el año 925. Varios siglos después, durante el reinado del monarca Venceslao IV, los restos de la princesa fueron depositados en una nueva tumba, en la capilla de Santa Ludmila, en la misma basílica de San Jorge.

En 1981 se procedió a la investigación médico - antropológica de los restos mortales de la princesa premislita. Dicha investigación estaba relacionada con la exposición, celebrada en 1982 en la basílica de San Jorge y denominada "Los más antiguos Premislitas a la luz de la investigación antropológico - médica". En la muestra estaban expuestos los cráneos de los primeros Premislitas.

En estas investigaciones, conducidas por el Dr. Emanuel Vlcek, participaban los más destacados especialistas en anatomía, neurología, radiología y odontología. Se determinaba la edad, las enfermedades y lesiones padecidas, así como el grupo sanguíneo de los primeros Premislitas.

Al ser abierta la tumba de Santa Ludmila, se verificó que sus restos mortales estaban guardados en una caja de plomo y envueltos en tela. El cráneo se guardaba separadamente en el tesoro de la catedral de San Vito. La investigación médica llegó a confirmar que Ludmila había muerto a la edad de 60 o 61 años.

Ludmila, esposa del Premislita Borivoj, fue la primera santa checa. Sobre su vida y martirio surgieron numerosos tratados. Cincuenta años después de su muerte fue escrita una historia latina sobre Ludmila. A la santa checa se refiere también un monje del convento de San Emeramo, de Ratisbona, en el tratado escrito entre los años 974 y 983. Existió también el "Prólogo sobre Ludmila", escrito en eslavo antiguo quizá a finales del siglo 11.

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Por: . | Fuente: ar.geocities.com/misa_tridentina01

CLVIII Papa

Martirologio Romano: En Montecasino, tránsito del beato Víctor III, papa, quien, después de regir sabiamente durante treinta años el célebre monasterio y enriquecerlo magníficamente, fue elegido para gobernar la Iglesia romana (1087).

Fecha de beatificación: El culto al Beato Víctor III fue aprobado por el Papa León XIII, quien agregó su nombre al Martirologio Romano.

El joven que habría de llegar a Papa con el nombre de Víctor III, era conocido en la vida secular como Daufar y pertenecía a la familia lombarda de los duques de Benevento.

Como era el hijo único, su padre se mostraba ansioso para que contrajera matrimonio y le diera nietos, pero Daufar, cuya "nobleza de alma era mayor que la de su nacimiento", sentía en su fuero interno la certeza de que estaba llamado para servir a Dios como monje.

En el año de 1047, su padre perdió la vida en el campo de batalla y Daufar, que por entonces tendría unos veinte años, aprovechó la oportunidad para desligarse de la familia e irse a vivir con un ermitaño. Pero sus parientes le encontraron, forcejearon con él hasta el extremo de desgarrarle el hábito que vestía y, a fin de cuentas, le obligaron a volver con ellos a su casa de Benevento. Ahí se le mantuvo bajo estrecha vigilancia, pero al cabo de doce meses de encierro, consiguió escapar y huyó para refugiarse en el monasterio de La Cava. Por fin, su familia aceptó el hecho irrefutable de su vocación y le permitió que realizara sus deseos, con la única condición de abandonar el monasterio de La Cava para ingresar en la abadía de Santa Sofía, en Benevento.

Daufar accedió y, al entrar en el convento, su nuevo abad le dio el nombre de Desiderio. Transcurrieron algunos años sin que el joven monje encontrara el camino que buscaba: estuvo en un monasterio de una isla en el Adriático, estudió medicina en Salerno y fue ermitaño en los Abruzos.

Sin embargo, ya para entonces había atraído la atención favorable del Papa San León IX y, alrededor del año 1054, lo hizo ir a Roma. Ahí se quedó durante el reinado del papa Víctor II y ahí conoció a los monjes de Monte Cassino que le impresionaron de tal manera, que no tardó en hacer una peregrinación a la cuna de la orden de los benedictinos y acabó por unirse a la comunidad. En el año de 1057, el Papa Esteban llamó a Daufar a Roma, con la intención de enviarle como delegado a Constantinopla.

El Papa Esteban había sido abad en Monte Cassino y había retenido el cargo al ser elegido como Pontífice; pero, por aquel entonces estaba enfermo y, como creía que no iba a tardar mucho en llegar su muerte, decidió que se realizara sin tardanza la elección de su sucesor. La votación favoreció por unanimidad a Daufar, es decir al monje Desiderio. Este partió de todas maneras hacia el oriente para ocupar su puesto de delegado pontificio en Constantinopla, pero apenas había llegado a la ciudad de Bari, cuando le notificaron la muerte del Papa Esteban y tuvo que regresar. En Roma surgió una disputa en cuanto a la sucesión al trono de San Pedro y, durante la misma, Desiderio apoyó la elección de Nicolás II, que asumió el cargo, pero antes de autorizar a Desiderio para que se reintegrara a su monasterio de Monte Cassino, le consagró cardenal.

Desiderio fue uno de los grandes abades de Monte Cassino y, durante su gobierno, el famoso monasterio alcanzó el pináculo de su gloria. Primero, hizo reconstruir la iglesia y, después, todo el conjunto de edificios que dispuso en una escala más amplia y conveniente de la que había adoptado San Petronax y el abad Aligerno al restaurar la abadía después de los saqueos y destrucciones de los lombardos y los sarracenos. Embelleció de manera muy especial la basílica; "recurrió a las influencias y al dinero" y, no sólo hizo traer los mejores materiales de Roma, sino que contrató a los más diestros trabajadores de Lombardía, Amalfi y la misma Constantinopla. Gracias a esa combinación de las escuelas arquitectónicas de Lombardía y de Bizancio, surgieron en Monte Cassino nuevas formas y motivos de decoración, en la construcción, los mosaicos, los ornamentos, las pinturas y la iluminación; los mismos monjes de la abadía pusieron sus conocimientos y sus habilidades al servicio de la magna obra. Toda aquella magnificencia no era un vano exhibicionismo ni se había hecho para hospedar a "devotos hipócritas de fervor externo." La virtud entre los monjes de Monte Cassino se arraigó todavía más, y su número aumentó a doscientos y el abad Desiderio insistió y cuidó de que todos se sometieran a la más estricta observancia de la regla. Entre los que se sintieron atraídos hacia el monasterio figuraba Constantino Africano, el más notable de los médicos de la antigua escuela de Salerno y amigo personal de Desiderio.

Por otra parte, las construcciones y decoraciones dieron un trabajo material continuo y bien remunerado a numerosos trabajadores, artistas y artesanos. Desde entonces, el scriptorium de Cassino fue famoso por los libros que ahí se copiaban y por las iluminaciones e ilustraciones. Además de abad y cardenal, Desiderio era vicario papal para Campania, Apulia, Calabria y Capua, y la Santa Sede tenía tanta consideración y confianza hacia él, que le autorizó a nombrar prelados para los obispados vacantes y las abadías sin superior.

El Papa San Gregorio VII utilizó con mucha frecuencia a Desiderio corno su intermediario ante los normandos en Italia. No obstante que era de un tipo opuesto al de Gregorio, por la dulzura de su carácter, se mostró siempre corno un decidido y aun enérgico defensor del papado contra las ambiciones del emperador; es muy posible que su nombre haya sido uno de los que pronunció San Gregorio en su lecho de muerte, como posible sucesor. Cuando el Pontífice murió, Desiderio huyó de prisa de Roma y se refugió en Monte Cassino para evitar su elección, pero, en el mes de mayo de 1086, fue elegido por aclamación y se le impuso la roja capa pluvial pontificia en la iglesia de Santa Lucía para que reinara con el nombre de Víctor. Cuatro días más tarde, surgió una oposición que le brindó la oportunidad para huir de nuevo a Monte Cassino, donde dejó de lado las insignias pontificias y no se dejó convencer para ocupar el cargo hasta la Pascua del año siguiente. La sede de Roma se hallaba ocupada por entonces por el antipapa impuesto por el emperador, Guiberto de Ravena ("Clemente III"). Pero las fuerzas normandas consiguieron sacarlo de San Pedro durante el tiempo suficiente para que Víctor fuese consagrado ahí. Inmediatamente después de su consagración, partió al monasterio.

Pocas semanas más tarde, volvió a Roma, por última vez, cuando la condesa Matilde de Toscana se esforzaba por desalojar a Guiberto. Aquel Papa, tan amante de la paz y tan enfermo que rara vez podía celebrar la misa, no estaba capacitado para ver a su ciudad apostólica convertida en un campo de batalla y, hacia fines del verano, la abandonó para siempre. Después de un sínodo que él presidió en Benevento, fue llevado agonizante a su monasterio. Tendido en un camastro en la casa capitular, dio las últimas instrucciones a sus monjes y recomendó a Eudes, el cardenal obispo de Ostia, para que ocupase la sede apostólica. Murió dos días después, el 16 de septiembre de 1087. Había sido Papa durante cuatro meses.

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Por: . | Fuente: ACI Prensa

Sacerdote y Mártir

Martirologio Romano: En Palermo, Sicilia, Italia, Beato Giuseppe Publisi, apodado Pino, sacerdote diocesano asesinado por odio a la fe por la mafia siciliana a la que enfrentó con gran valor. ( 1993)

Fecha de beatificación: 25 de mayo de 2013, durante el pontificado de S.S. Francisco.

Breve Biografía


El Padre Puglisi fue un férreo defensor de los niños de Palermo usados por la mafia siciliana para distribuir heroína y otras drogas. Don "Pino" organizó un hogar para salvar a cientos de niños del barrio Brancaccio de Palermo, donde él mismo nació.

Su compromiso obstaculizó los planes de la mafia. Fue asesinado por sicarios el 15 de septiembre de 1993, el mismo día en que cumplía 56 años.

Hijo de un zapatero, Carmelo, y de una costurera, Josefa Fana, Don Pino ingresó al seminario diocesano de Palermo a los 16 años de edad y a los 23 fue ordenado sacerdote.

Trabajó en varias parroquias de su ciudad, fue confesor de religiosas y maestro en varias escuelas.

En 1967 fue nombrado capellán de la escuela para huérfanos "Roosevelt" de Addaura y en 1969 fue nombrado vicerrector del Seminario Menor Arquidiocesano. En 1970 fue nombrado párroco de Godrano, un pequeño pueblo cerca de Palermo marcado por la mafia, donde se dedicó a reconciliar a las familias víctimas de la violencia.

Desarrolló centros de promoción vocacional y formación católica para niños y jóvenes y desde mayo de 1990 ejerció su ministerio sacerdotal en la "Casa de Hospitalidad de la Madre" en Boccadifalco, para ayudar a mujeres jóvenes y madres solteras en dificultad.

Ese mismo año fue nombrado párroco de San Gaetano, en Brancaccio, y en octubre de 1992, y tres meses después, en enero de 1993, inauguró el hogar para niños "Padre Nuestro" de Brancaccio, para rescatar a los menores de la mafia. En poco tiempo, el hogar se convirtió en el punto de referencia para los jóvenes y las familias en la comunidad.

Se enfrentó a la mafia con determinación, incluyendo el rechazo de cualquier donativo de procedencia dudosa y el retiro en las fiestas patronales de los puestos de honor de los que tradicionalmente se habían apropiado los líderes mafiosas. Logró establecer entre los padres de familia la esperanza de que podían aspirar a cultivar una sociedad de bien encarando las inercias siniestras y recuperando los espacios públicos para el bien de todos.

"Nuestras iniciativas –decía– y las de los voluntarios deben ser un signo. No es algo que pueda transformar Brancaccio. Ésta es una ilusión que no nos podemos permitir. Es sólo un signo para proveer otros modelos, sobre todo a los jóvenes. Lo hacemos para poder decir: dado que no hay nada, nosotros queremos remangarnos la camisa y construir algo. Si cada uno hace algo, entonces se puede hacer mucho".

La mafia lo declaró enemigo y lo ejecutó frente a su iglesia solo nueve meses después de inaugurar el hogar. Sus restos están enterrados en el cementerio de Santa Úrsula de Palermo.

En enero de 2005 se estrenó en Italia la pelicula "A la luz del sol", basada en la vida de nuestro beato.

En su visita a Palermo, en octubre de 2010, el Papa Benedicto XVI recordó a Don Pino y lo propuso como modelo para los sacerdotes de Sicilia.

"Tenía un corazón que ardía de auténtica caridad pastoral; en su celoso ministerio dio amplio espacio a la educación de los muchachos y de los jóvenes, y a la vez trabajó para que cada familia cristiana viviera su vocación fundamental de primera educadora de la fe de los hijos. El mismo pueblo encomendado a su solicitud pastoral pudo saciarse de la riqueza espiritual de este buen pastor (…) Os exhorto a conservar viva memoria de su fecundo testimonio sacerdotal imitando su ejemplo heroico", afirmó el Papa.

S.S. Benedicto XVI firmó el 28 de junio de 2012 el decreto con el cual se reconoce el martirio del Siervo de Dios Giuseppe Puglisi, lo cual permió su beatificación que se realizó el 25 de mayo de 2013.


Trailer (en italiano) de la película "A la luz del sol"
Existe la versión en español de esta película


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Sacerdote y Mártir

Martirologio Romano: En diversos lugares de la diócesis de Lleida (Lérida), España, Beatos Mariano Alcalá Pérez y 18 compañeros de la Orden de la Bienaventurada Virgen de las Mercedes, asesinados por odio a la fe. ( 1936-37)

Fecha de beatificación: 13 de octubre de 2013, durante el pontificado de S.S. Francisco.

Breve Biografía


Vino al mundo en Andorra, Teruel, el 11 de mayo de 1867, decimosegundo hijo de Tomás y Vicenta, que lo llevaba a la pila bautismal al día siguiente. Buen comienzo para una vida exquisitamente dedicada a Dios.

Constituyó el primer grupo que ingresó en El Olivar después de la Restauración, contando catorce años. En este convento tomó el hábito el 24 de septiembre de 1881, a las 9’30, de manos del padre Benito Rubio y ante el padre Antonio Lafuente; profesando los votos simples el 23 de mayo de 1883 ante los padres Benito, Lafuente y Fabián Lisbona. Ese mismo año cursó el primero de filosofía, accediendo a la teología en el curso 1886-1887. El 3 de junio de 1886 emitió los votos solemnes, ante los padres Clodomiro Henríquez, Juan Pascual y Bernardino Toledo. El 13 de octubre de 1887, cuando la reapertura del convento de Lérida, pasó allí con los demás coristas, siendo parte de la comunidad fundadora de este convento y, años más tarde, de los compradores de la fonda de San Luís para erigir el colegio.

Siendo diácono, el año 1888, el padre general Pedro Armengol Valenzuela, percatado de sus excelentes cualidades, lo llevó a Roma para terminar y perfeccionar sus estudios en la universidad Gregoriana y al mismo tiempo desempeñar alguna cátedra en la ilustración de los coristas del convento romano. Fue ordenado presbítero por el cardenal Lucido María Parocchii el 21 de diciembre de 1889 en San Juan de Letrán.

Cursados tres años de teología en la Gregoriana, fue mandado al convento de San Juan de Poyo, Pontevedra, para explicar filosofía a los coristas. Pasados dos años, le vino la conventualidad de Lérida; donde empezó a dedicarse a la predicación con más que regular aplauso, siendo bastante apreciado por el obispo, que lo nombró pro examinador diocesano. Estaba feliz cuando al general Valenzuela le plugo contrariarlo, destinándolo a San Ramón, convento recuperado por la Orden el 11 de julio de 1897. Mas, por lo que fuera, muy luego regresó a Lérida, ya que el 20 de agosto de 1897 participaba en la compra del edificio para colegio mercedario. Recuperada su actividad oratoria, lo vemos desplazándose a Guissona, Andorra, Madrid; dando ejercicios al clero en San Ramón en julio de 1902.

Y, cuando menos se lo podía esperar el 16 de julio de 1903 el padre general Valenzuela lo designó provincial, si bien ya llevaba un mes de vicario provincial. Regirá la provincia por ocho años seguidos, de los cuales los cuatro primeros tuvo la residencia en Lérida y los otros en Barcelona; pues el 22 de julio de 1907 el general Valenzuela le prorrogó el provincialato para cuatro años. Ese año en Lérida, el 21 de agosto, reunió un remedo de capítulo provincial para analizar la marcha de la provincia.

Promovido a obispo de San Carlos de Ancud el general Valenzuela y, quedando vacante la sede generalicia, la sagrada Congregación de Negocios eclesiásticos convocó elección de general de la Merced, mediante los votos de los padres provinciales y definidores, que llegaron en sobre sellado a la Congregación. Siendo el más sufragado nuestro padre Alcalá, el cardenal prefecto juzgó que él era el destinado para ocupar la principal dignidad de la Orden, proclamándolo el 3 de agosto de 1911 superior general, cargo del que se posesionó el 24 agosto; tomando por secretario al padre Francisco Gargallo. La hermana María de la Paz Vilaclara dice sobre este momento: edificaba sólo verlo, daba la impresión que fuese hombre de gran vida interior. Siempre recogido en sí, y el nombramiento de general le sorprendió como una bomba y lo tornó aún más humilde.

Cogía el timón de la Merced en momento de descontento e insatisfacción, a causa del prolongado gobierno, treinta y un años, del reverendísimo Valenzuela. Renacía la ilusión, pero de inmediato se encontró con una campaña ominosa del exgeneral; un sector de la Orden se le declaró opuesto, al pretender algunas reformas; los italianos se le cruzaron cuando pretendió reservar la casa generalicia para el gobierno general. Aunque le dio la razón el papa Pío X, surgieron más y más confrontaciones y acusaciones; para zanjarlas la santa Sede quiso intervenir por medio de un visitador apostólico; el padre Alcalá trabajó increíblemente por evitar tal sonrojo, y, no logrado, renunció al generalato el 9 de marzo de 1913. El 14 de marzo de 1914 el visitador apostólico instituyó vicario general al padre Inocencio López Santamaría. El 30 de abril de 1914 el padre Mariano pasó a San Ramón; el 4 de junio marchó a Barcelona; el 17 de agosto tornó a San Ramón; el 12 de septiembre residía en Barcelona.

Al respecto debo poner la declaración de sor María de la Merced Busquets, misionera esclava del Inmaculado Corazón de María, que lo tuvo director desde 1916, afirmando que todo él respiraba santidad, cuando lo conocí me imponía mucho respeto y no quería ir a confesarme con él, pero cuando lo nombraron confesor de la comunidad, cambié teniendo una confianza ilimitada en él. Trasmitía tranquilidad a las almas atormentadas. Fue muy perseguido hasta por los suyos y por otros, lo que soportó con paciencia y serenidad. Pío X le obligó a renunciar al generalato por acusaciones de sus hermanos de gobernar mal la Orden; esto lo sé porque me lo contaron los padres Cesáreo Fernández, Tomás Carbonell y otros. Era muy recto y no estando de acuerdo algunos religiosos, buscaron de suprimirlo. Después de haber bebido el cáliz de la amargura, volvió a España y pasando por Loreto, tuvo una visión de la Virgen, esto me lo contó otro padre; entonces le pregunté a él qué le había dicho la Virgen y me dijo: ¡Qué bella es la Virgen!, añadiendo cómo le había Ella manifestado que durante su generalato no se había condenado ningún mercedario.

La visión de Loreto también la testifica sor Margarita Vall, a la que profetizó que sería general de su instituto, las religiosas Misioneras Esclavas del Inmaculado Corazón de María. Profesaba –dice ella- una gran devoción al Ángel custodio, que lo liberó una vez del atropello de un vehículo, y a santa Teresita, a cuya canonización asistió; practicaba los ejercicios espirituales cada año en la cartuja Aula Dei, de Zaragoza.

En el capítulo provincial iniciado el 7 de agosto de 1915 no se halló, siendo así que tenía derecho; mas fue elegido segundo definidor. El 13 de octubre de 1915 formaba comunidad en Lérida, y aquí se estabiliza, haciendo frecuentes salidas, a Manresa, Andorra, San Ramón, Barcelona, San Hilario, Bilbao, Borges, Monzón, Jaca, Fraga, Barbastro, Zaragoza, para predicar, para confesar, para tomar las aguas en San Hilario de Sacalm. Pero su lugar preferido era el confesionario en su iglesia de la Merced, desde que se abría el templo hasta que no quedaba nadie, allí permanecía, casi siempre con una cola de penitentes. Si estando en casa, era llamado al confesionario, dejaba de inmediato lo que estaba haciendo, se ponía la estola y se prestaba para atender al penitente. Es que atraía a las almas por su unción, su sabiduría, su experiencia mística, su discreción, su rectitud, su delicadeza, su discernimiento. Fue director espiritual y consejero de prelados, visitador y confesor de muchas comunidades de religiosas, tanto que su confesionario estaba siempre rodeado de personas de todas clases y condiciones.

El padre Bienvenido Lahoz, que vivió muchos años con él, desde cuando era estudiante, lo define: devoto, serio, comedido en cuanto a la pureza, abierto a todas las formas de piedad, no de gran capacidad, recto en su modo de ser, sumamente delicado de conciencia. La gran tribulación de ser depuesto del generalato fue un acicate para no buscar otra cosa que a Dios. Muy dedicado al confesionario, tenía un gran prestigio de santidad y la comunicaba a sus penitentes; todos lo veneraban. No admitía bromas de doble significado. Era muy respetado. Todo rebela su gran santidad. Llevado de su devoción a santa Gema, hizo un viaje penosísimo de Roma a Luca, y en otra ocasión peregrinó a Paray-le-Monial.

El padre Jaime Monzón Sanz, aspirante entonces, lo recuerda del año 1915 religioso excelente, significativamente silencioso, modesto, retirado, valoradísimo director espiritual de numerosos sacerdotes, religiosas y seglares. Sor Maria de la Consolación Sanz, clarisa, afirma: Era una alma santa; tenía algo que no había encontrado en otro sacerdote; en la primera confesión ya me dijo que tenía vocación religiosa. Era severo consigo mismo y muy indulgente con los otros. Se hacía obedecer sin mandar.

En noviembre de 1919 partió para Roma, vocal del capítulo general, regresando en diciembre. En 12 de enero de 1920 presidió el capítulo provincial que tenía que celebrarse en San Ramón, según la convocatoria, pero por razón de mal tiempo se celebró en la ciudad de Lérida.

Desde 1920 va frecuentemente a Juneda, para confesar a las religiosas. El 31 de agosto revisaba sus actividades la comunidad, haciendo constar cómo el padre Alcalá ni servía para el colegio, ni para el postulantado, ni para el culto; sólo para el confesionario. Se comprende, pues vivía abstraído, en silencio y recogimiento, en la misa parecía una estatua, sin ni apercibirse de quién le ayudaba; vivía en un mundo distinto al de los demás, convirtió su celda en Tebaida. A su paso, cuando iba por la calle, la gente lo miraba embelesada: Ahí el santo de la Merced. Era un ángel, expresaría uno de la comunidad. Marcelina Esquerza puntualiza sobre este su halo: En el modo de celebrar la misa llamaba mucho la atención su recogimiento y devoción, lo mismo en las procesiones a que asistía, totalmente absorto en sus pensamientos.

María Ristol, que trató mucho al padre Mariano entre 1916 y 1928 en la Merced de Lérida, a la que él escribió veintisiete cartas de dirección espiritual, expresa: Creo que su vida y fama de santidad eran excepcionales. Una vez que supe que lo habían calumniado, se lo dije y noté en él una virtud extraordinaria, no quiso saber quién me lo había dicho, ni porqué motivo, se limitó a decir, “pobrecillos, recemos por ellos.” Era muy puntual en las cosas de la iglesia, tenía mucha paciencia, como pude constatar en varias ocasiones. Mis hijas, después de muchos años, reconocieron haber sido afortunadas de tener una formación distinta de otras y se nota en mil detalles. Cuando yo le decía que era como un ángel de la guarda para mí y los míos, me respondía que Dios hace las cosas como quiere y a veces se sirve de un mango de escoba para dirigir. No obstante los muchos años que nos dirigió espiritualmente a mí y a los míos nunca supo dónde vivíamos; me dijo en una ocasión que lo invité a bendecir y entronizar en mi vivienda el sagrado Corazón de Jesús, que él no iba nunca a casa privada, al final aceptó pero vino acompañado de un hermano lego. Era muy mortificado, discretísimo en todas las cosas como no he visto en otro. Una vez que le dije que era un santo, se molestó.

En julio de 1922 pasó por El Puig yendo a impartir ejercicios espirituales a las mercedarias de Málaga, Lorca y Madrid. El 13 de enero de 1923 estaba en Barcelona, como exgeneral, en el capítulo provincial, teniendo tres votos para provincial y saliendo primer definidor. En 1924 andaba achacoso, aunque en diciembre fue a Madrid para las fiestas de la beata Mariana de Jesús. En agosto de 1925 fungía de vicario provincial, por ausencia del provincial Alberto Barros, negándose a ratificar el cierre del colegio de Lérida. El 24 de julio de 1926 estaba en San Ramón participando en el capítulo provincial, en cuanto exgeneral, exprovincial y definidor, siendo escrutador y recibiendo seis votos para definidor, pero no los suficientes; por lo visto tenía en su contra a la propia comunidad ilerdense, que lo había demostrado con modos inadecuados, por eso el padre Inocencio López Santamaría, presidente capitular, exigió a los conventuales ilerdenses que diesen satisfacciones al padre Alcalá, supongo que por su apoyo a la continuación del colegio y sus limitaciones.

Ya se mueve poco, y si viaja es a tomar las aguas, a Barcelona o Zaragoza. El 22 de marzo de 1929 la santa Sede constituyó el gobierno provincial de Aragón, después de haber realizado una votación de sondeo; nuestro padre Alcalá fue señalado segundo definidor. El 24 de abril estaba en San Ramón, rindiendo obediencia al provincial designado por la santa Sede y asumiendo su cargo de definidor. En 1931 el padre Alcalá se proveyó de ropa seglar. El 4 de marzo de 1932 se resistía a la venta del edificio que fuera colegio ilerdense. El 29 de julio de ese mismo 1932 abrió el capítulo provincial en San Ramón, pues el precedente día 4 le vino el nombramiento de presidente capitular; fue designado definidor con todos los votos; a su propuesta se hizo la consagración de la Provincia al Corazón de Jesús. En 1935 tiene ausencias prolongadas en las aplicaciones de misas, frecuenta médicos, consume medicamentos; en febrero estuvo en trance de muerte por bronconeumonía y afección del corazón; se halló al capítulo provincial de San Ramón, desde el 3 al 8 de agosto, siendo escrutador, pero ya no le dieron ninguna responsabilidad.

Evidentemente en el padre Alcalá se ha ido produciendo un proceso de agotamiento físico, a la par que de purificación interior. En su correspondencia se hallan expresiones como ésta: quisiera que no os molestaseis por mí... ya sabéis que soy un pobre religioso… No os olvidéis de este pobre ministro, que aunque muy indigno del Señor, sólo tiene una aspiración: amar fervientemente al Señor santificando así su pobrecita alma. Las humillaciones, las contrariedades, las injusticias le han clavado en la cruz. Y hasta fue calumniado. No obstante que era delicadísimo y prudente en todo, singularmente en cuanto a la pureza, hasta el punto de preparar para la primera comunión a dos hermanitas de cuatro y seis años a través de la rejilla del confesionario, pasó por una de las pruebas más duras que puede soportar un religioso recto.

Lo cuenta la hermana Busquets: Fue gravemente calumniado. Supe por diversos conductos que una religiosa carmelita descalza de Lérida, Eva Valeta, había salido del convento con gran escándalo, encinta, y ella decía que había sido por causa del padre Mariano; pero no fue así, porque ella contrajo inmediatamente matrimonio con su cómplice, el carpintero que trabajaba en el convento, habiendo declarado explícitamente la inocencia del padre Mariano. Hablando de ésta con el Padre, me dijo “recemos por ella” Era confesor de las madres Carmelitas, y llevó toda esta cruz con mucha paciencia y resignación. También demostró mucha paciencia durante su permanencia en su convento de Lérida, porque algunos padres no lo respetaban como merecía. Siendo confesor ordinario de mi comunidad, advirtió a la madre general de ciertas irregularidades que venían sucediendo; viendo que no se le hacía caso y todo seguía igual, me obligó a recordar a la madre aquello que le había dicho y de que en caso contrario el instituto tendría una grave crisis: falta de vocaciones, algunas religiosas jóvenes se irían a otras órdenes más observantes y algunas morirían, esto ocurría en 1926; me predijo en 1929 las cruces, las penas, las enfermedades, los escrúpulos y lo mucho que me tocará sufrir, y todo se ha efectuado así.

Teresa Castelló lo conoció desde mayo de 1929, tomándolo por su director espiritual: Era religioso las veinticuatro horas del día, fray ejemplo, por su recogimiento y su mirada, imagen clara de la virtud, sobre todo de la fe, la esperanza y la caridad. Con la vida que llevaba, el martirio era la cosa más natural en aquellas circunstancias.

Claro que era dechado de fortaleza, paciencia. Afrentado, perseguido, humillado, callaba siempre. Cuando iba a su pueblo, Andorra, los quince o veinte días de verano, se pasaba horas en la iglesia, paseaba con los sacerdotes y su sobrino Ángel. Todos lo admiraban por retirado, humilde, todos lo calificaban ejemplar y santo. Pedro Tomás Callizo agrega que era jovial en el trato.

Seguía en Lérida, cada día más achacoso, cuando el 8 de marzo de 1936 su sobrino Ángel, casado con Luisa, se lo llevó a Andorra para ver que recuperara la salud. Lo tuvieron en su hogar hasta después de 18 de julio. Ella atesta: Era un gran místico, y cuando le comunicamos el triunfo de la revolución, previendo lo que se veía venir, y algunos le manifestamos un cierto temor, dijo preparémonos a morir bien, si debiese ser el caso. Margarita Vall asevera cómo supo que murió con gran disposición de ánimo, sobre todo las veinticuatro últimas horas antes de morir, como si estuviese contento de ir a la muerte. A María Ristol le manifestó que la gracia de las gracias era el martirio y estaba alucinado por obtenerla, pero dudaba de ser digno.

Porque la casa de Ángel era peligrosa, como farmacia muy frecuentada por los rojos, lo llevaron a casa de su sobrina Vicenta Alcalá, que manifiesta: Aquí vivía como en el convento, se levantaba a la misma hora, dedicaba a la oración y a sus trabajos el mismo horario que en el convento; meditaba, leía, escribía cartas de dirección espiritual; hacía el tiempo de recreación conversando con la familia; celebraba diariamente la santa misa; a veces paseaba con los sacerdotes, que se embelesaban con su palabra. En el pueblo todos admiraban su bondad, su afabilidad, su delicadeza, nunca reprochaba nada a nadie, no se lamentaba de nada, mostraba una paciencia admirable. Mosén Rafael Galve observó cómo aunque estaba en el hogar de sus familiares, se le veía ensimismado en la presencia de Dios, en tal modo que parecía no oír cuando se habla del mundo, aunque fuesen cosas familiares, en cambio hablaba con entusiasmo y fervor de temas espirituales, sobre todo de las preferencias de su devoción, el Corazón de Jesús, el Espíritu santo, la Virgen, santa Teresita, santa Gema, el Ángel de la Guarda, y más aún gustaba de comentar de Roma y del Papa. Algunos días antes del martirio, pese a su vejez, aún manifestaba deseos de ir a Roma, para el capítulo general. Nunca jamás le vi hablando tú por tú con una mujer, prueba de cuánto estimaba su castidad.

Y sobrevino la Guerra civil, y con ella lo que esperaba, el martirio. Cuando se hablaba de los rojos decía: no hablemos, recemos. Su disposición era serena, esperando el cielo y consolando a sus familiares. El 26 de julio ya no pudo ir a la iglesia, por la inminencia de la llegada de los rojos. Quedó escondido en casa de sus sobrinos, de Ángel, primeramente, de Vicenta, después, que fueron conminados a presentar a su tío so pena de volar sus casas. El 26 de agosto tuvo que acudir al comité. Lo acompañaron ambos sobrinos; los facinerosos ni le dirigieron la palabra; lo menospreciaron; a ellos les prometieron interceder por su vida. Lo devolvieron porque lo vieron viejo y agotado, a la ida y al regreso fue rezando.

Vicente Aguilar nos habla de este trance: su disposición de ánimo era serena, pensando en el cielo; comunicaba esperanza a sus familiares; consolaba a los suyos que no perderían nada con su muerte.

Cuenta Vicenta: El 15 de septiembre, sobre las cinco y media de la tarde el comité me llamó para que acompañase a mi tío hasta allí, a fin de que el pueblo no se diese cuenta y se alarmara; rehusé categóricamente, pues me dijeron que aquella noche lo iban a matar. A las seis de la tarde, vino un pelotón a buscarlo; le avisé de que debía presentarse al comité y me rogó que lo acompañase, y acepté; luego de bajar unas gradas, se retornó a su habitación, compareciendo inmediatamente; a la puerta lo esperaban los milicianos, que me impidieron acompañarlo; lo llevaron a la casa consistorial donde estaba el comité. Él se entregó sin resistencia alguna, resignado ante los empellones y amenazas que le proferían, azuzado porque no podía andar a su ritmo. Pasados unos días de esto, pues estuve fuera, regresé obligada por el comité, entrando en la habitación que tuviera mi tío, encontré sobre la mesa su reloj y su rosario, que nos dejaba para recuerdo, pues eran dos objetos de su predilección, el reloj porque se lo había regalado su padre el día de la ordenación y el rosario por su devoción a la Virgen.

José Artigas sigue el relato: El día 15 sobre la seis de la tarde me avisaron que fuera con el camión a la plaza Nueva para cargar cebada. Una vez allí, vi todo ocupado por milicianos armados, me hicieron meter la parte trasera del camión frente a la entrada de la Casa consistorial, advirtiéndome que no dejase el volante. Entonces comenzaron a salir hacia el camión varios hombres, unos armados y otros maniatados. Me ordenaron tomar la carretera de Alcañíz, pero cuando llegamos al cementerio de Andorra, a los muros orientados hacia Alcañíz, me ordenaron pararme, porque iban a ser fusilados de inmediato, según lo que me dijeron los armados, todos los maniatados en el camión. Me encontraba angustiadísimo, adivinando lo que iba a suceder, retirándome un poco hacia la puerta del cementerio para no asistir a un acto tan terrible; mientras pasaba por la puerta trasera del camión, vi entre otros y reconocí al padre Mariano Alcalá, entre dos le ayudaron a bajar del camión, lo reconocí distintamente y cómo sus labios se movían fervorosamente; volví a observarlo y constaté nuevamente que estaba rezando muy fervorosamente. No vi más, pero percibí perfectamente y sin perder tiempo, los disparos, algún lamento y un ¡viva la Virgen del Pilar! Dos días después, oí decir que el padre Mariano había gritado ¡viva Cristo rey!, cosa que yo no oí, tal vez porque estaba a una cierta distancia o porque el padre Mariano tenía poca voz.

El padre Mariano ni se lamentó, ni suplicó, ni protestó; rezaba y expiró diciendo con voz queda ¡viva Cristo rey!, abrazado a su sobrino Ángel, que gritó Viva la Virgen del Pilar. Fue sepultado con los otros seis fusilados.

Así cayó aquel prócer y gran maestro espiritual.
 

Este grupo de mártires está integrado por:


1. MARIANO ALCALÁ PÉREZ, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 11 Mayo 1867 en Andorra, Teruel (España)
martirio: 15 Septiembre 1936 en Andorra, Teruel (España)

2. TOMÁS CARBONELL MIQUEL, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 20 Diciembre 1888 en Jijona, Alicante (España)
martirio: 25 Julio 1936 en Lleida (España)

3. FRANCISCO GARGALLO GASCÓN, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 24 Febrero 1872 en Castellote, Teruel (España)
martirio: 07 Agosto 1936 en Muniesa, Teruel (España)

4. MANUEL SANCHO AGUILAR, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 16 Enero 1874 en Castellote, Teruel (España)
martirio: 07 Agosto 1936 en Muniesa, Teruel (España)

5. MARIANO PINA TURÓN, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 13 Atril 1867 en Híjar, Teruel (España)
martirio: 08 Agosto 1936 en Muniesa, Teruel (España)

6. PEDRO ESTEBAN HERNÁNDEZ, religioso mercedario profeso
nacimiento: 27 Julo 1869 en Híjar, Teruel (España)
martirio: 01 Septiembre 1936 en "Mas de los Sidricos", Híjar, Teruel (España)

7. ANTONIO LAHOZ GAN, religioso mercedario profeso
nacimiento: 22 Octubre 1858 en Híjar, Teruel (España)
martirio: 01 Septiembre 1936 en "Mas de los Sidricos", Híjar, Teruel (España)

8. JOSÉ TRALLERO LOU, religioso mercedario profeso
nacimiento: 28 Diciembre 1903 en Oliete, Teruel (España)
martirio: 05 Agosto 1936 en "Barranco del Agua", Estercurel, Teruel (España)

9. JAIME CODINA CASELLAS, religioso mercedario profeso
nacimiento: 03 Mayo 1901 en Aguilar de Segarra, Barcelona (España)
martirio: 05 Agosto 1936 en "Barranco del Agua", Estercurel, Teruel (España)

10. JOSEP REÑÉ PRENAFETA, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 15 June 1903 en Lleida (España)
martirio: 16 Agosto 1936 en Barcelona (España)

11. ANTONIO GONZÁLEZ PENÍN, religioso mercedario profeso
nacimiento: 01 Marzo 1864 en San Salvador de Rabal, Celanova, Orense (España)
martirio: 10 Agosto 1936 en Barcelona (España)

12. TOMÁS CAMPO MARÍN, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 23 Enero 1879 en Mahamud, Burgos (España)
martirio: 20 Agosto 1936 en Lleida (España)

13. FRANCESC LLAGOSTERA BONET, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 30 Agosto 1883 en Valls, Tarragona (España)
martirio: 20 Agosto 1936 en Lleida (España)

14. SERAPIO SANZ IRANZO, religioso mercedario profeso
nacimiento: 01 Octubre 1879 en Muniesa, Teruel (España)
martirio: 20 Agosto 1936 en Lleida (España)

15. ENRIC MORANTE CHIC, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 23 Septiembre 1896 en Lleida (España)
martirio: 25 Julio 1936 en Lleida (España)

16. JESÚS EDUARD MASSANET FLAQUER, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 16 Enero1899 en Capdepera, Islas Baleares (España)
martirio: 25 Julo 1936 en Lleida (España)

17. AMANCIO MARÍN MÍNGUEZ, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 26 Marzo 1908 en Celada del Camino, Burgos (España)
martirio: 26 Julo 1936 en Binéfar, Huesca (España)

18. LORENZO MORENO NICOLÁS, sacerdote mercedario profeso
nacimiento: 24 Marzo 1899 en Lorca, Murcia (España)
martirio: 03 Noviembre 1936 en Lorca, Murcia (España)

19. FRANCESC MITJÁ i MITJÁ, religioso mercedario profeso
nacimiento: 26 June 1864 en Arbucias, Girona (España)
martirio: Enero 1937 en Ivorra, Lleida (España)

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01:45

Mártir

Martirologio Romano: A orillas del Danubio, san Nicetas Godo, mártir, a quien el rey arriano Atanarico mandó quemar en odio a la fe católica (c. 370).

Fecha de canonización: Información no disponible, la antigüedad de los documentos y de las técnicas usadas para archivarlos, la acción del clima, y en muchas ocasiones del mismo ser humano, han impedido que tengamos esta concreta información el día de hoy. Si sabemos que fue canonizado antes de la creación de la Congregación para la causa de los Santos, y que su culto fue aprobado por el Obispo de Roma, el Papa.

Breve Biografía


San Sabas y San Nicetas fueron los dos mártires más renombrados entre los godos. Al segundo, a quien los griegos colocan en la categoría de los "grandes mártires", se lo recuerda en la fecha de hoy.

Nicetas era un godo nacido en las riberas del Danubio y convertido a la fe en su juventud por Ulfilas un brillante misionero entre aquellas gentes y traductor de la Biblia a la lengua gótica. Fue Ulfilas quien ordenó de sacerdote a Nicetas.

Hacia el año de 372, varios cientos de godos que huían de los hunos invasores se refugiaron en Moldavia y las autoridades romanas les hicieron un mal recibimiento, los maltrataron y vejaron.

Inmediatamente, como represalia, el rey Atanarico, señor de los godos de oriente, cuyo territorio lindaba con el imperio romano en las regiones de Tracia, inició una violenta persecución contra los cristianos. Por orden del rey, un ídolo colocado sobre una carreta fue llevado a través de todas las ciudades y aldeas donde se sospechaba que había cristianos, y todo aquel que se negase a adorar al dios, quedaba automáticamente condenado a muerte.

Para matarlos en masa los perseguidores utilizaban el método de encerrar a los cristianos capturados en casas o iglesias tapiadas y prenderles fuego. En el ejército de mártires que glorificaron a Dios en aquella ocasión, figuró San Nicetas, que selló su fe y su obediencia con su sangre, se purificó de toda culpa al morir en el fuego y entró triunfante a la vida eterna. Sus reliquias fueron llevadas a Mopsuecia en Cilicia, donde tuvieron su santuario; por lo cual, el mártir visigodo fue venerado en las iglesias bizantinas y sirias.

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